Solución
Future Street inició sus operaciones en Italia con un proyecto piloto en Roma, en los barrios de Testaccio y Trastevere, mediante la instalación de 50 unidades Bigbelly con el objetivo de mejorar la eficiencia del sistema de recogida de residuos urbanos.
Gracias a los resultados positivos obtenidos —tanto en términos operativos para AMA Roma como en cuanto a la valoración por parte de la comunidad local—, el proyecto demostró el valor de la tecnología Bigbelly a la hora de mejorar la limpieza y la organización de los espacios públicos.
A raíz de este éxito, el Ayuntamiento de Roma encargó a Future Street la puesta en marcha de un proyecto a mayor escala, que consistía en la instalación de más de 500 contenedores Bigbelly Smart Max para la recogida de residuos generales, repartidos por el centro histórico y las zonas del este de la ciudad.
Future Street no solo se encargó de la instalación y el mantenimiento de las unidades, sino que también impartió una formación exhaustiva a los operadores de AMA, garantizando así una integración eficaz y duradera del nuevo sistema en el entorno urbano de la ciudad.
Resultados
Los resultados de la prueba piloto confirmaron la eficacia del sistema Bigbelly para mejorar la gestión de residuos urbanos. Gracias a las nuevas unidades autocompactadoras, se registró una reducción del 89 % en el número de recogidas, lo que supuso una disminución del 93 % en las emisiones relacionadas con los vehículos de servicio y un ahorro total de más de 270 000 bolsas de plástico.
Las horas de trabajo ahorradas se reasignaron de las actividades de recogida a la limpieza viaria, lo que contribuyó a crear un entorno urbano más limpio y mejor cuidado.
Este proyecto constituye un ejemplo concreto de cómo la innovación tecnológica puede generar beneficios medioambientales, económicos y sociales, mejorando tanto la calidad de vida en las ciudades como la eficiencia de los servicios públicos.